Categoría: Literatura

Almas en el espejo de Amalia Guglielminetti

Almas en el espejo de Amalia Guglielminetti

Almas en el espejo de Amalia Guglielminetti

Finalicé la traducción de la colección de relatos breves de Amalia Guglielminetti. Fueron publicados por la autora italiana en 1920, y permanecían inéditos en castellano hasta el momento.

Son todos ellos historias sentimentales con las mujeres como protagonistas. Es cierto que a veces el narrador es un hombre, pero la protagonista de las historias es la mujer de la que se ha enamorado, o que engaña. Mujeres que a veces desafían las estrictas normas morales de la Italia de principios del siglo XX. Son historias de traiciones, o de personas que deciden su destino de forma valiente, como hizo en vida Amalia Guglielminetti. Es en ese sentido particularmente interesante la definición de los personajes que habitan todos sus relatos por su verosimilitud.

Cabe señalar que Amalia Guglielminetti ha sido conocida más por su faceta poética (recientemente finalicé la traducción de otro poemario suyo, Seducciones, también inédito en castellano hasta entonces), pero su obra no abarca un solo registro, y la originalidad y valía no se restringe a un solo ámbito.

Ya está disponible «Almas en el espejo» en Amazon para su compra aquí.

Seducciones de Amalia Guglielminetti

Seducciones de Amalia Guglielminetti

Seducciones de Amalia Guglielminetti

Amalia Guglielminetti es una poetisa y escritora italiana (1881-1941). De una personalidad solitaria y con tendencia a la depresión, su obra abarca varios registros:

  • Los cuentos infantiles (Fábulas en versos (Fiabe in versi, 1916), La reina Chiomadoro (La reginetta Chiomadoro, 1923), La araña encantada (Il ragno incantato, 1923) y La carrera de las marionetas (La carriera dei pupazzi, 1925)).
  • Poesía, entre la que destaca la obra que acabo de traducir por primera vez al español, sin olvidar las novelas, los cuentos y las obras de teatro.
    Debutó muy joven como poetisa con un volumen de versos, variados en métrica e inspiraciones, en el que influyó el estudio de los clásicos italianos y especialmente de Carducci llamado Voces de juventud (Voci di giovinezza, 1903). Pero la originalidad de su temperamento se reveló en Las vírgenes locas (Le vergini folli, 1907), una serie de sonetos, en los que se encierran, con una técnica vigilante, precisa y muy personal, momentos de una feminidad agresiva y ansiosa, temblorosa aún de los primeros sabores de la vida y del placer.

Seducciones

Le siguieron Seducciones (Le seduzioni, 1909) que se presentan por primera vez al español traducidos por el escritor y traductor Javier Nodras, y El insomne (L’insonne, 1913). En ellos, la experiencia sensual es tan plena y madura que genera saciedad: la voluptuosidad, los deseos tórridos, la astucia, el refinamiento, la mentira, la embriaguez y la locura, los caprichos, la tristeza, la náusea, son descritos con sinceridad de investigación y desnudez de expresión.

Tal vez el acento más profundo de su poesía esté en esa sensación de tristeza y tedio, en la que al final se encierra el dolor estéril de la carne, al que Amalia Guglielminetti se somete realmente como víctima, mientras se ilusiona con dominarlo por una deliberada voluntad de experiencia.

De este malentendido surge una de las principales características común a su poesía, que revela el tormento sensual, pero no lo supera ni lo purifica, siempre en tonos fuertemente autobiográficos.
De sus obras en prosa (tanto cuentos como novelas y obras de teatro), cabe destacar entre estas últimas El amante desconocido (L’amante ignoto, 1911), en el que el drama de la mujer que ve desvanecerse su belleza y triunfar la juventud en el amor, se libra de la confesión lírica.
Fundó y dirigió durante algunos años una revista de novelas, Seducciones (Seduzioni, 1926).

Textos en prosa

De entre su producción en prosa, destacan:

  • Los ojos rodeados de azul (Gli occhi cerchiati d’azzurro, 1918).
  • La venganza del macho (La rivincita del maschio, 1923).
  • Cuando tuve un amante (Quando avevo un amante, 1924).
  • Tipos extraños (Tipi bizzarri, 1931).
  • En su obra para teatro, Topos y ardillas y La trampa del amor (Nei e cicisbei e Il baro dell’amore, 1926).

Ya puede comprarse Seducciones en Amazon, tanto en libro físico como en ebook.

Ada y la vela verde

Ada y la vela verde

Acabo de publicar en Amazon mi nuevo cuento infantil interactivo, «Ada y la vela verde«. Incluye más de veinte ilustraciones originales de la artista mexicana Mariana García Piza y está inspirado en varias de las historias del escritor y poeta italiano Guido Gozzano incluidas en el libro «La danza de los gnomos y otros cuentos de hadas» que recientemente tuve el placer de traducir al castellano.

«Ada y la vela verde» es la historia de una joven que vive en una pobre choza, sola junto a su madre, en mitad de un bosque. Sobrevive recogiendo frutos del bosque, haciendo carbón con la leña que cae de los árboles, y matando algún que otro corzo de vez en cuando. Nació con una constitución débil y enfermiza, cojea al caminar, por lo que siempre necesita muletas en que apoyarse, y tiene una hermosa y lisa joroba a tus espaldas, pero…
La vida está llena de esperanza y a la joven Ada pronto empezarán a ocurrirle aventuras que nunca hubiera podido imaginar: visitará castillos misteriosos, luchará contra animales legendarios y poderosos hechiceros, conocerá reinos lejanos y hermosos príncipes, aprenderá magia…

«Ada y la vela verde» es una historia interactiva, en la que el joven lector puede elegir las opciones que prefiera para hacer avanzar la historia. De esas decisiones dependerá el devenir de la historia, que incluye 28 finales posibles.

Objetivo de «Ada y la vela verde»

Mi objetivo al escribir este cuento es que la protagonista fuera la antítesis del clásico cuento infantil: una joven poco agraciada que a través del estudio, la perseverancia y la valentía logra cambiar su destino hasta alcanzar sus objetivos. El rol femenino es aquí el protagonista activo, y el príncipe hermoso el premio a sus aventuras. Como aquel poema «El mundo al revés» de José Agustín Goytisolo que empieza con los versos:

Érase una vez un lobito bueno

Al que maltrataban todos los corderos…

Traducido el relato «La yegua negra» de Grazia Deledda

Traducido el relato «La yegua negra» de Grazia Deledda

He traducido el relato «La yegua negra» de Grazia Deledda, y con ello terminé de traducir todos los relatos contenidos en «La reina de las tinieblas».

Ha sido un proyecto más arduo, probablemente, de lo que imaginaba, pero sin duda ninguna ha valido la pena. La satisfacción de volcar al castellano, por primera vez, estos cuentos, tan maravillosos como sombríos, es enorme, y espero que ayude a dar a conocer mejor a esta escritora.

En total, desde que empecé a traducirlo hasta que lo he finalizado, han sido dos años embarcado en este hermoso proyecto. En todos los cuentos hay una serie de lugares comunes, como tienen todos los grandes escritores. Por ejemplo, el amor de Grazia Deledda por su tierra natal, Cerdeña, queda reflejado en todos y cada uno de ellos, así como las injusticias sociales.

En total, el ejemplar «La reina de las tinieblas» incluye seis relatos: La reina de las tinieblas, El niño perdido, Las dos justicias, La yegua negra, Sarra y Primeros besos.

  • «La reina de las tinieblas» retrata la evolución de una mujer que vive instalada en una felicidad absoluta cuando algo, en su interior, empieza a dejar de funcionar.
  • «El niño perdido» cuenta la historia de un hombre al borde del suicidio, al que un suceso absolutamente imprevisto le ocurre el mismo día que toma la decisión de abandonar su vida…
  • «Las dos justicias» se cuenta la historia de un humilde leñador sardo al que un día le ocurre algo parecido a una bendición, que se acaba convirtiendo en maldición.
  • «La yegua negra» narra la historia de un celador que vive en una pequeña iglesia campestre, venerada por los lugareños, que custodia los tesoros del lugar.
  • «Sarra» tiene como protagonista a una hermosa y joven muchacha de la que se enamora una persona con buena posición, a la que Sarra detesta, pero que su familia quiere como yerno.
  • «Primeros besos» tiene como protagonista los celos de un joven pastor, tan hermoso como pobre, que se enamora perdidamente de la joven hija de un tabernero.

Seis narraciones, hasta ahora inéditas en español, sombrías y verdaderas, como lo es el conjunto de la literatura de la premio nobel Grazia Deledda, ambientadas como tantas otras en la Cerdeña que la vio nacer.

Ya está disponible en Amazon y Kobo. ¡Ojalá disfrutéis su lectura tanto como yo lo he hecho con su traducción!

Traducción de los relatos «Sarra» y «Primeros besos» de Grazia Deledda

Traducción de los relatos «Sarra» y «Primeros besos» de Grazia Deledda

Acabo de finalizar la traducción de los relatos «Sarra» y «Primeros besos» de Grazia Deledda, incluidos en el libro «La reina de las tinieblas».

En el relato «Primeros besos» el protagonista es como siempre, en primer lugar, el paisaje sardo en el que se desarrollan todas las historias de la premio nobel Grazia Deledda, y en segundo lugar, los celos que siente el protagonista, un pobre pastor que se enamora con la pasión de los primeros amores por una joven, hija de un tabernero de mejor condición social.

En el relato «Sarra» la protagonista es la mujer homónima, a la que desea esposar un hombre rico de su isla, a la que ella no corresponde, pero que su familia quiere como yerno por su buena posición.

Dos relatos por tanto en los que el amor y la posición social suscitan conflictos, que se resuelven de forma muy diferente en ambos.

Con la finalización de la traducción de los relatos «Sarra» y «Primeros besos» de Grazia Deledda, ya son cinco de los seis relatos los que he terminado de traducir y publicar. He iniciado la traducción del último de ellos, «La yegua negra», que avanza a buen ritmo.

Ya disponible estos dos nuevos relatos, junto a los tres anteriores (La reina de las tinieblas, El niño perdido, Las dos justicias ), en Amazon y Kobo.

Traducción del relato «Las dos justicias» de Grazia Deledda

Traducción del relato «Las dos justicias» de Grazia Deledda

Acabo de finalizar la traducción del relato «Las dos justicias» de Grazia Deledda, perteneciente al libro «La reina de las tinieblas«, donde ya se encuentran incluidos dos relatos más: «El niño perdido» y «La reina de las tinieblas».

El protagonista de «Las dos justicias» es un joven leñador, pobre de solemnidad, al que le ocurre algo parecido a una bendición que se acaba convirtiendo en maldición. Los personajes que habitan en este hermoso y triste relato, como tantos otros protagonistas de las historias de Grazia Deledda, son personas a los que la vida trunca. No son conscientes de la felicidad de que disfrutan hasta que ésta les abandona por avatares de la vida. Ello les mueve de la felicidad a la tristeza sin que puedan aparentemente hacer nada por evitarlo; como hojas mecidas por el viento. Está impregnado de la religiosidad de su autora, y siempre ambientado en los territorios de su amada Cerdeña natal.

Tras finalizar la traducción del relato «Las dos justicias» de Grazia Deledda, sigo avanzando a buen ritmo en la traducción de otro de los relatos del mismo.

¡Ya disponible en Amazon y Kobo!

Traducción del relato «El niño perdido» de Grazia Deledda

Traducción del relato «El niño perdido» de Grazia Deledda

Presento ahora la traducción del relato «El niño perdido» de Grazia Deledda, una historia escrita por esta autora italiana, vencedora del premio nobel de literatura, y que publicó por primera vez en 1903 junto a otros relatos en un libro llamado «La regina delle tenebre«, publicado en digital por la Editorial Media Fanega en su lengua original.

«El niño perdido» es un relato sombrío y, al mismo tiempo, optimista. Narra la historia de Matteo Morys, un señor de mediana edad al borde del suicidio. El mismo día que decide llevar a cabo su decisión, se encuentra en un parque con un niño pequeño que acaba de escapar de casa… Las primeras líneas son estas:

Un caballero, Matteo Morys, había decidido suicidarse en una arboleda cerca de la ciudad.

Hizo testamento, en el que estableció como heredera de todas las cosas que había en su casa a la vieja doncella, y de su patrimonio a un hospital. Se dirigió una tarde al lugar fatal donde iba a morir. Empezó a caminar por las calles más solitarias, y pronto estuvo fuera de la ciudad. Era una hermosa tarde de otoño: la luna en cuarto creciente brillaba en lo alto del cielo más puro, y frente a Matteo, sobre la línea negra de la arboleda que cerraba el horizonte glacial, se asentaba el brillante Venus. El aire era tibio, y ruidos distantes e indistintos vibraban en los espacios más claros: parecía primavera, y una alegría arcana, como en el bello crepúsculo de principios de mayo, palpitaba a su alrededor.

La traducción del relato «El niño perdido» de Grazia Deledda se ha incluido en el libro de relatos «La reina de las tinieblas«, también editado por la Editorial Media Fanega.

Traducciones del italiano

Con ello continúo el proyecto de traducir del italiano al castellano obras que, a mi juicio, merecen ser conocidas por el público de nuestra lengua. El talento es un bien mucho más extendido de lo que algunos tienden a creer. Buena muestra de ello son relatos como este, que injustamente no habían sido todavía traducidos y promocionados en castellano. Es también el caso del volumen de cuentos «La danza de los gnomos y otros cuentos de hadas«, de Guido Gozzano, que finalicé de traducir recientemente.

 

Os presento mi nuevo logotipo

Os presento mi nuevo logotipo

Os presento mi nuevo logotipo, un retrato de la ilustradora mexicana Malinaky, que ilustró La luna leve. Podéis conocer su trabajo siguiéndola en su página oficial de instagram

Como veis, en él aparecen referencias a otra de mis pasiones, el ajedrez, con un fondo de torres, alfiles, damas y reyes. El tema del ajedrez lo podéis encontrar en varios de mis libros, como por ejemplo:

¡Espero que os guste este originalísimo retrato, mi nuevo logotipo, que será a partir de ahora la imagen que incorporaré en mis libros!

Retrato de Javier Nodras

Javier Nodras

Ilustración de Malinaky (2020)

@ del texto: Javier Nodras (2020).

Sobre herencias literarias

Sobre herencias literarias

Un tatarabuelo mío proporcionó una herencia muy poco literaria. Él tenía una cosa solariega, con dos balcones en una casa de piedra en un pequeño pueblo castellano. Cuando mi tatarabuelo falleció (joven, de un infarto de corazón), lo heredó su mujer. Bastantes años después le llegó el turno de morir, y le tocó en suerte en la herencia a mi bisabuelo, que al morir, lo cedió a mi abuela, que al morir lo dejó en herencia a mi tía, que fue y… lo vendió. Fin de la primera parte de la historia.

Y si mi tatarabuelo hubiera sido escritor

Supongamos que mi tatarabuelo hubiera sido un gran escritor del siglo XIX, uno de los poquísimos escritores que escribieron algo en aquella parte de la historia que todavía hoy merecen el crédito del público y, sorprendentemente, tienen lectores que lo recomiendan de boca en boca.

Supongamos que mi tatarabuelo, en lugar de haber trabajado de sol a sol en el campo, se hubiera dado al oficio de escribir, y a esa pasión hubiera dedicado el tiempo del que dispuso en su breve, para los estándares de hoy en día, vida.

Ya no podría haber construido una hermosa casa de piedra con dos balcones, porque era escritor, pero no ganaba tanto como para poder comprarse un terrero y luego construirla, pero sí tenía lo suficiente para alimentarse a él y a su familia. Cuando murió, de un infarto al corazón, joven, heredó los derechos de su obra su mujer. Bastantes años después le llegó el turno de morir. Habían pasado treinta años desde que murió su marido. Su único hijo heredó los derechos de autor de la obra hasta que… transcurrieron 70 años desde que murió su padre y entonces dejó de tener los ingresos por los libros que había escrito su padre y que todavía se seguían leyendo.

Si su padre, en lugar de haber escrito se hubiera dedicado a cualquier otro trabajo, podría haber heredado el dinero o los bienes materiales en que convirtió su esfuerzo, pero si era un esfuero literario no.

La ley de vencimiento de los derechos de autor: una discriminación según tipos de propiedades

No soy el primer escritor que se opone a que los derechos de la obra deban vencer. Mark Twain propuso que fueran a perpetuidad, y también Javier Marías lo manifestó, entre otros. Pero ¿tiene algún sentido discriminar un tipo de esfuerzo frente a otros? ¿por qué motivo, si tu esfuerzo se acaba dedicando a escribir libros que proporcionan el disfrute a miles de personas, deben tus herederos dejar de disfrutarlo, pero si tu esfuerzo se dedica a atesorar acciones, o propiedades inmobiliarias, lo serán a perpetuidad? ¿Tiene menos mérito ser heredero de Cervantes que de cualquier noble que haya heredado un castillo? ¿Tiene la ley que privilegiar las herencias inmobiliarias frente a las culturales?

Quizás lo más justo sería que no se discriminara entre unos tipos de propiedades y otras, y todo aquello que se hereda debería pasar al patrimonio público cuando transcurriera un determinado periodo de tiempo: sea un libro, una finca o una empresa. Nadie merece, quizás, disfrutar del esfuerzo de otros, pero supongo que forma parte de la naturaleza humana que nos preocupemos por el bienestar de los hijos a los que les regalamos la vida (o quizás sea una forma de compensación por los sinsabores que ésta acarrea, no lo sé); o queramos agradecer a aquellas personas que nos regalaron su tiempo en vida, o su cariño, o su amor. Y si así fuera, si las propiedades materiales tuvieran fecha de vencimiento, quizás la gente dejaría de dedicar tanto tiempo en vida a atesorar bienes materiales, y quizás proliferarían mucho más los talentos artísticos.

Esta es una propuesta con un hálito de vida extraordinariamente breve: nadie va a aceptar que le despojen de sus posesiones porque ha transcurrido un número determinado de años. Los palacios centenarios de los nobles todavía hoy siguen en manos, en ocasiones, de descendientes que se lo han ido transpasando de mano en mano desde hace siglos, y a nadie le parece mal; todo lo contrario, es signo de que forman una familia poderosa, que desafía al tiempo con símbolos del poder económico que todavía hoy conservan.

Antepasados ricos o famosos

Hablando sobre herencias literarias, si tu antepasado fue Cervantes, o Góngora, o Newton, entonces dice la ley que no mereces seguir disfrutando del beneficio de provenir de una familia donde una vez hubo un genio, de alguien que alguna vez aportó algo a la humanidad. La sociedad en su conjunto disfruta en su conjunto de las producciones artísticas y científicas durante generaciones y generaciones, y el esfuerzo de esas personas genera bienestar y riqueza económica a millones de personas, pero sus herederos no disfrutan de ello pasado un tiempo. Si tu antepasado es Rockefeller, o Botín, entonces sí, entonces no hay fechas de caducidad.

La maldición de ser artista o científico

Todos los artistas y los científicos son malditos, por este motivo. Sin embargo -podría argumentar alguien- ¿el arte y la ciencia no son desprendidos, no se hacen sólo por placer, y tienen además el cebo de que permiten alcanzar algún tipo de inmortalidad? Cuando alguien trabaja en un trabajo que genera dinero, se supone que no disfruta, y darle el dinero es una forma de compensarle por su esfuerzo. Por eso los escritores ganan poco, y al final, a sus herederos se les retira ese poco pasados los años.

Si ese fuera el argumento, la ley de vencimiento de los derechos de autor fomenta que la gente deje de realizar actividades que les gustan para realizar otras bienestar de tus herederos, no te dediques a escribir libros, ni a investigar. Gana dinero de otra forma e inviértelo en algo tangible, material. Nadie te lo quitará nunca.

@ del texto: Javier Nodras (2020).

Foto de Fondo creado por jcomp – www.freepik.es

El zoo ajedrecístico: el lugar donde se encuentran los animales, el ajedrez y la poesía

El zoo ajedrecístico: el lugar donde se encuentran los animales, el ajedrez y la poesía

El ajedrez y la poesía son dos caminos que se han entrecruzado múltiples veces, probablemente desde que existen ambos. Esta colección de poemas, llamada El zoo ajedrecístico, vuelve a transitar por ellos, iniciándose con una adaptación libre de uno de esos poemas que se hermanan con el ajedrez. El poema original, escrito por Ezra Pound, me ha servido de inspiración para iniciar un camino recorrido por las piezas del ajedrez, acompañadas por diferentes animales, y también por sus campeones, que nos contemplan desde un universo poblado día y noche por peones que danzan bailes imposibles, siempre gobernados por las leyes de las matemáticas y la belleza.

Equivalencias animales en el mundo del ajedrez

El zoo ajedrecístico busca mediante el lenguaje poético encontrar una equivalencia en el reino animal a cada una de las piezas con las que se juega al ajedrez, de la torre al peón, y del pez martillo al camaleón. También, el zoo ajedrecístico, es un homenaje a todos los campeones del mundo que han existido, desde finales del siglo XIX hasta el siglo XXI, desde los lejanos tiempos de Steinitz hasta el campeón de principios de este siglo, Magnus Carlsen. Y en cada uno de esos campeones, se ha buscado una equivalencia en el reino animal a su forma de jugar, o a su forma de ser, o a sus filias o a sus fobias.

Ha sido fundamental en la escritura de este breve poemario la colaboración de la artista guatemalteca Jazmín Negro. Sus ilustraciones acompañan cada uno de los poemas, tanto los dedicados a las piezas del ajedrez, como los dedicados a los grandes campeones de la historia de este juego inmortal.

El trabajo creativo no ha seguido el orden tradicional en estos casos, donde primero se escribe el poema y luego se ilustra, o primero se buscan ilustraciones como gérmenes del texto. En su lugar, ha sido bidireccional, empezando por el texto que inspiró a Jazmín Negro, pero que continuó cuando sus primeros bocetos me hicieron reflexionar sobre la idoneidad del texto inicial, lo que me llevó a reescribirlo completamente, buscando resonancias que inicialmente me habían pasado desapercibidas. Digamos que nos hemos inspirado mutuamente y el trabajo que se encuentra en este poemario es su resultado. Encabeza esta entrada una de las ilustraciones originales de Jazmín Negro para El zoo ajedrecístico.

@ Javier Nodras (2020)